martes, 28 de diciembre de 2010
Primus circumdedisti me
A Magallanes, que en aquel tiempo navegaba para Portugal en una expedición a las Molucas (hoy parte de Indonesia) , le debió de caer en gracia el avispado esclavo malayo de "entre 12 y 18 años", según la crónica de Antonio Pigafetta y se lo llevó consigo de vuelta a Europa por el Océano Índico y el Cabo de Buena Esperanza.
Seis años después, enemistado con el rey Manuel de Portugal, Fernando Magallanes cruzó la frontera y convenció al jovencísimo monarca Carlos I para una expedición delirante: llegaría a las islas de las especias por una ruta inédita, navegando hacia el oeste, cruzando el Atlántico y dejando atrás el continente americano.
En 1519, 260 hombres a bordo de cinco navíos con Magallanes al mando iniciaron en el puerto de Sevilla esta alucinante aventura. Entre los tripulantes figuraba el joven Enrique, a quien Magallanes llevó por si servía de intérprete en las ansiadas islas. Tres naves llegaron hasta el estrecho que hoy lleva el nombre del navegante portugués y siguieron su ruta por un océano que en aquella época del año parecía una balsa, aún no había empezado la época de tormentas y lo bautizaron Pacífico.
El 16 de marzo de 1521, los supervivientes de la expedición descubrieron la primera isla archipiélago filipino, cerca de Samar. Hasta entonces, los servicios de Enrique de Malacca como intérprete habían sido nulos, de modo que, cuando unos días después, llegaron a Cebú, se dirigió a los nativos sin muchas esperanzas de ser entendido, pero esta vez no sólo comprobó que se podía comunicar con ellos sino que hablaba su idioma con soltura.
El 27 de abril, Magallanes y un puñado de voluntarios de la expedición se embarcaron en una absurda batalla contra el gobernante de una pequeña isla que se negaba a someterse a la fe cristiana. El gran navegante portugués, seguro de su superioridad moral y técnica, murió en la batalla el 27 de abril de 1521, superado en número por el enemigo. Su esclavo, herido en la batalla, al parecer se recuperó y se quedó en la isla de Cebú. No se supo más de él desde que la expedición abandonó Filipinas y siguió su camino de vuelta a España.
Algunos historiadores sostienen que Enrique de Malacca era filipino, de Cebú o los alrededores, de donde había sido llevado a Malaca por comerciantes. De ser así, cuando volvió a Filipinas con la expedición de Magallanes, se convirtió sin saberlo en el primer hombre en dar una vuelta completa al mundo, antes que Elcano y los aunque tardara al menos diez años en hacerlo.
viernes, 19 de febrero de 2010
El peligro de cantar 'My Way'
En los últimos días ha dado la vuelta la mundo un reportaje que publicó el New York Times sobre el supuesto peligro de muerte que conlleva cantar My Way en los karaokes de Filipinas. Decía el artículo que muchos de estos establecimientos han borrado la canción de sus listas, ya que al menos seis personas han muerto en la última década tras peleas surgidas durante la interpretación del famoso himno de Sinatra. "Me gustaba My Way, pero después de todos los problemas, dejé de cantarla, te pueden matar", comenta en el artículo Rodolfo Gregorio, un peluquero de 63 años.Conviene aclarar que cantar es aquí un asunto muy serio y que desde muy pequeños, los niños se entregan al micrófono con entusiasmo. El karaoke no es sólo una actividad de ocio nocturno, los obreros que me martirizan por las noches suelen pasar sus ratos de descanso durante el día cantando baladas en el karaoke de mi antigua lavandería (sí, las máquinas se encuentran en cualquier esquina o en el establecimiento más insospechado). Cuando llevaba la ropa, a veces tenía que esperar a que el currela de turno terminara para entenderme con la dependienta.
Con semejante entrenamiento musical, no es de extrañar que adquieran una sensibilidad exagerada, que con alcohol de por medio puede desembocar en pelea, y a veces en tragedia. Fue lo que le ocurrió a un hombre de 29 años que hace tres años interpretó en un karaoke del sur del país la canción que Paul Anka compuso para La Voz. Según cuenta Norimitsu Onishi, autor del reportaje del NY Times, el guarda de seguridad del establecimiento consideró que el hombre había desentonado y, ni corto ni perezoso, desenfundó su pistola del calibre 38 y disparó a bocajarro contra el desgraciado émulo de Sinatra, que se había negado a dejar de cantar pese a las airadas quejas de los presentes.
Así, al menos ocurrieron otros cinco casos en la última década, siempre con la dichosa canción de por medio, lo que ha llevado a los medios a bautizar este fenómeno como los "crímenes My Way" (My Way killings), a los que alguien ya ha dedicado una entrada en la Wikipedia. La Policía no sabe si el elevado número de reyertas que provoca la canción se debe a que la arrogancia de la letra predispone a una reacción violenta o a una simple cuestión de probabilidades: al ser una de las canciones más solicitadas en los karaokes, es lógico que muchos incidentes ocurran cuando alguien la está cantando.
Mientras se aclara el asunto, me cuidaré mucho de cantar My Way, y eso que, como bien sabe algún asiduo del blog, es uno de mis grandes éxitos de karaoke.
viernes, 29 de enero de 2010
Escuela de súper chachas
Manila, 26 ene (EFE).- El Gobierno de Filipinas imparte desde hace unos años cursos de "súper empleadas del hogar", a los que se apuntan cientos de mujeres que si cumplen su sueño de encontrar trabajo en el extranjero remitirán divisas al país para mantener a su familia.
Cada dos meses, 30 nuevas alumnas inician esta aventura en la que aprenderán cómo ser la asistenta ideal para trabajar en naciones como Canadá, Estados Unidos, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos o España. Unos diez millones de emigrantes filipinos enviaron en remesas a su país 16.400 millones de dólares en 2008, un volumen solo superado por India (45.000 millones), China (34.0000 millones) y México (26.00
0 millones), según datos del Banco Mundial."Me gustaría ir primero a un país asiático como Singapur antes de viajar a los Estados Unidos o Europa", dice May, de 27 años, una de las alumnas del programa que el Estado ofrece de forma gratuita en Manila desde hace cuatro años.
Las estudiantes se distribuyen las tareas en un 'aula' en la que no faltan un simulacro de salón, tres camas que se afanan en hacer y deshacer por turnos para adquirir práctica, delicados objetos a los que deben sacudir el polvo y una alfombra para limpiar con el aspirador, aparato desconocido en la mayoría de los hogares filipinos.
Aunque son de origen humilde, la profesora Rachel de la Torre aclara que todas han terminado la educación secundaria y hablan un inglés fluido.
De la Torre explica que casi todas las chicas son duchas en la materia porque realizan las tareas domésticas a diario en sus propias casas, pero el curso les concede un certificado que abre las puertas del extranjero. "Me gustaría ir a otro país y puede que en marzo pueda marcharme a trabajar a Taiwán. Me apunté al curso porque me da un certificado", dice Ruby, de 34 años.
Su compañera May corrobora que el módulo formativo no presenta grandes dificultades, aunque se encuentra con algunos escollos: "La parte más dura para mí es que hay que seguir algunos procedimientos en el trato con el patrón".
El programa no se limita a la parte práctica sino que incluye una formación sobre primeros auxilios, trabajo en equipo y sobre todo trato profesional con los jefes y prevención contra posibles abusos. "Antes se daban casos de abusos por parte de algunos patrones y otros también se enfadaban mucho porque se producían malentendidos", indica De la Torre.
Todos parten en busca de trabajo que no pueden conseguir en casa, pero algunas, como May, esperan algo más del destino cuando se gradue como "súper empleada del hogar". "Soy soltera, pero espero que mi príncipe azul esté en América (Estados Unidos)", afirma May.
miércoles, 27 de enero de 2010
Triscaidecafobia
"triscaidecafobia", que designa el temor al número 13. Davydenko llevaba 13 victorias consecutivas en el circuito, y claro, le tocaba perder contra Federer, que hoy le ha ganado 13 juegos seguidos. Para colmo, la de hoy ha sido la décimotercera victoria de Federer ante Davydenko. Una pena para rematar la carámbola que el ruso haya llegado a los 14 juegos ganados en todo el encuentro pese a que el suizo ha tenido una bola de partido para dejarle en 13.
La palabra que titula este post la descubrí hace pocas semanas googleando, después de darme cuenta de que en el edificio en el que vivo no existe la planta 13 (o sí, pero lleva el número 14). Lo mismo ocurre en el que están construyendo a escasos metros y también en el trabajo, y supongo que en la gran mayoría de las torres de Manila.
Al parecer, esta costumbre nació en Nueva York, donde hasta hace pocos años los rascacielos se construían sin esa planta maldita. En cambio, en Vietnam y otros países asiáticos no es el 13 el número a evitar, sino el cuatro. En la mayoría de las casas no existe la planta cuarta y se evita cualquier evento importante el cuarto día de cada mes, por si acaso. Dice la Wikipedia, que esta aversión al cuatro se debe a que la palabra china para muerte y para este número suenan muy parecidas. Tiene un nombre mucho más vulgar que el miedo al 13: tetrafobia.
martes, 26 de enero de 2010
¿Puedes ser mi amigo?
Si en Vietnam me sorprendía ver a motoristas que escribían mensajes mientras conducían, en este país les superan en su fiebre por los móviles. Como no le contestaba al instante, una exigencia si no se quiere quedar mal, a los pocos minutos contraatacó impaciente y ya me reveló su nombre para ver si me animaba: "Me llamo Mark, ¿y tú? ¿Podemos ser amigos?
Hasta ahí llegó la tenacidad de Mark, supongo que será un buen tipo, simpático, como mucha gente en esta parte del mundo, pero no le contesté, todavía no le veo la gracia a eso de hacer amigos tan instantáneos como los mensajes de texto.
lunes, 13 de abril de 2009
Chuletón Euskadi
miércoles, 4 de febrero de 2009
Comunicación a la altura
lunes, 19 de enero de 2009
Perspectiva
martes, 13 de enero de 2009
Tintín en Vietnam

martes, 11 de noviembre de 2008
El peor equipo del mundo
Como hoy vuelve a jugar el mejor equipo del mundo contra el Madrid, toca hablar de fútbol. Y para contrastar, vamos a hablar del peor equipo del mundo. Porque la última selección en el ranking de la FIFA (puesto 200) está de enhorabuena: acaba de arrancar el primer punto de su historia en una competición internacional. Según informa el Vietnam News, después de seis años de sinsabores, la selección nacional de Timor Oriental, consiguió un empate a dos contra Camboya. Y hubiera ganado de no ser por un gol camboyano a diez minutos del final. El entrenador, un mecánico de motocicletas llamado Pedro Almeida no cabía en sí de gozo: “Es el primer partido que no perdemos y esperamos seguir mejorando”.Almeida, de 53 años, arrastra más de un lustro de derrotas, y aunque lo soporta con una moral alcoyana, también se queja: “No tenemos recursos para mantener al equipo unido y apenas tenemos hierba para jugar”. Una muestra de estas dificultades es el vaivén en las alineaciones: han debutado doce jugadores en la selección en el último mes. “El equipo cambia constantemente porque los jugadores tienen familias y no tienen tiempo para entrenar después del trabajo. A los 21 ó 22 años tienen que dejarlo”.
La estrella del equipo, el defensa de origen portugués Alfredo Esteves, que ha llegado a vestir las camisetas del Minnesota Thunder y de los New Hamphsire Phantoms, no lo ve tan negro: “Tenemos muchos jugadores jóvenes y pensamos que el futuro será mejor para nosotros”.
En esta lucha por salir del pozo de la clasificación FIFA, Timor Oriental se tiene que jugar los cuartos con rivales de solera como las islas Cook, la isla de Montserrat o la Samoa Estadounidense (confieso que acabo de enterarme de la existencia de estos dos últimos territorios). Almeida cree que pueden ganar a esos equipos a nada que tengan una pequeña mejora en las instalaciones: un campo de fútbol con césped.