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lunes, 20 de octubre de 2008

"Ahora somos amigos"

Cuc y Quang ven pasar la mañana del domingo en la calle, sentadas sus sillitas de juguete. Cuando llego a su altura, Cuc (a la izquierda en la foto) me aborda en un buen inglés y me invita a tomarme un café con ellas. Estoy pasando el fin de semana en Vun Thau, la playa de los saigonitas, y mientras mis compañeros se terminan de desperezar he bajado a la calle, así que no tengo prisa, acepto la invitación encantado. Cuc señala a Quang, que mira sonriente aunque no entiende una palabra de inglés. Le gusta escucharlo, le produce cierta fascinación oír el sonido de palabras cuyo significado desconoce, “she likes the pronunciation”.
Cuc habla sin parar pero con calma de su familia, de la vida en Vietnam ("very poor, but now better"), del hijo que murió hace un año, de cómo aprendió inglés en la escuela en los tiempos de los americanos. También habla de otro hijo, que vive en California y que manda dinero todos los meses, mil dólares. A veces se desvía para hablarme de una sobrina, 17 años, “very beautiful”, después de preguntarme si estoy casado, pero no pasa de ahí. Quang, siempre sonriente, asiente a medida que Cuc le explica por dónde va la conversación y de vez en cuando dice que está muy contenta de que me haya sentado con ellas. Me piden que repita sus nombres y Quang suelta una carcajada un tanto infantil cada vez que digo el suyo. Cuc no pierde un segundo y sigue con su tranquila verborrea.
-Nos gusta estar con los turistas, hablamos mucho con los americanos, nos gustan los americanos.
-Pero ellos no se portaron bien aquí.
-No, había muertos todos los días, muchos muertos. Los soldados querían sólo sexo, “fuck”, sólo eso, era duro, "very bad".
No me atrevo a indagar más, a remover mierda. Me cuenta esto y se lo traduce a Quang, probablemente ella también vivió la guerra contra los franceses, rondará los 70 años. No hay ni un rastro de odio en su mirada. Quang, sin que se le borre la sonrisa, hace su intervención más larga, una filosofía de vida resumida en una frase que Cuc traduce al instante:
“No se portaron bien, pero eso fue hace mucho tiempo. Ahora somos amigos".

domingo, 19 de octubre de 2008

Si viene la ola, corre

El secreto está en la sencillez. En estos tiempos de sociedades atribuladas no está de más que nos den un manual de instrucciones para todo, por muy simple que pueda parecer porque estamos perdiendo la capacidad de hacer la elección más sencilla. Pongámonos en situación: estamos disfrutando de un baño en la playa de Vun Thau, a una hora de Saigón. Por megafonía avisan de que se acerca un tsunami. Que haya megafonía en una playa de Vietnam es una suposición aventurada, pero vamos a darle un voto de confianza. La primera vez no lo entendemos porque lo dicen en vietnamita, pero con un poco de suerte habrá una segunda vez para los angloparlantes, e incluso una tercera para los rusos, porque este pequeño pueblo costero está lleno de turistas rusos. ¿Qué hacer en ese caso? Muy fácil. Correr.